
La Autónoma de Chile orienta a emprendedores para formalizar negocios y conocer sus opciones de apoyo
El Núcleo de Apoyo Fiscal de la Universidad Autónoma de Chile atiende consultas sobre obligaciones tributarias y formalización empresarial. La iniciativa conecta la formación de estudiantes con necesidades de gestión de pequeños negocios.
La formalización tributaria es uno de los primeros trámites que afrontan los emprendedores para desarrollar su actividad. En el Campus El Llano Subercaseaux, en Santiago, el Núcleo de Apoyo Fiscal (NAF) de la Universidad Autónoma de Chile ofrece orientación sobre este proceso y recibe consultas acerca de alternativas de financiamiento y apoyo fiscal.
El programa es una iniciativa conjunta del Servicio de Impuestos Internos (SII) y la carrera de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión. Según la universidad, cerca de 150 estudiantes han sido habilitados por el SII para colaborar en la atención de contribuyentes, siempre bajo la supervisión de la profesora Maricel Galdames, coordinadora de Prácticas y Titulación de la carrera.
Entre quienes participan está Sofía Moreira, estudiante de quinto año de Auditoría e Ingeniería en Control de Gestión, modalidad TECH. Una de las consultas que recibe con mayor frecuencia es cómo iniciar actividades ante el SII. La orientación busca ayudar a los emprendedores a comprender los requisitos tributarios que acompañan la creación de una empresa.
Desde la perspectiva empresarial, el interés de esta atención está en vincular el cumplimiento normativo con las posibilidades de desarrollo del negocio. Moreira señala que formalizar una actividad permite, además de atender las obligaciones fiscales, explorar oportunidades como las asociadas a SERCOTEC y las licitaciones públicas. El acceso concreto a estas vías depende de los requisitos de cada instrumento o convocatoria.
El Núcleo también proporciona experiencia práctica a futuros profesionales de auditoría y control de gestión. “Me ha ayudado mucho a complementar el conocimiento teórico que tenía como base”, explica Moreira. El contacto con contribuyentes le permite conocer distintas realidades empresariales y entender cómo se aplican los procedimientos tributarios en cada caso, una preparación vinculada a su interés por trabajar profesionalmente en esta área.
