
El almacén que no duerme
Recorremos un centro logístico donde 600 robots mueven 1,2 millones de artículos al día.
A las tres de la madrugada, el centro logístico de Illescas sigue funcionando a pleno rendimiento. Seiscientos robots desplazan estanterías completas hacia los puestos de preparación, donde operarios humanos recogen los pedidos.
Un sistema central de IA predice la demanda del día siguiente y recoloca el inventario durante la noche para que los productos más solicitados queden más cerca. El resultado: un pedido se prepara en menos de 15 minutos.
La plantilla humana no ha desaparecido, pero ha cambiado: técnicos de robótica, analistas de datos y supervisores de flota sustituyen a los antiguos carretilleros.
